ETA desmiente haber mantenido una reunión con Patxi Zabaleta en marzo
es la traducción al español que la RED VASCA ROJA ha hecho de la información publicada por GARA en euskara el 21 de mayo de 2002.
ETA desmiente haber mantenido una reunión con Patxi Zabaleta en marzo
ETA ha desmentido haber mantenido una reunión con Patxi Zabaleta en marzo. El útimo número de la revista "Zutabe" califica de "mentira absoluta" lo manifestado por el portavoz de Aralar el 5 de abril, y señala que dichas declaraciones son un ejemplo de la "trayectoria que da miedo" de Aralar, AB, Zutik y Batzarre. A juicio de la organización armada, estas cuatro formaciones políticas buscan "fortalecer el objetivo de EA y PNV: debilitar y hacer desaparecer a la izquierda abertzale y firmar un nuevo pacto dentro del Estado".
DONOSTIA
En el número 95 de la revista "Zutabe" de Euskadi Ta Askatasuna correspondiente a mayo del 2002, la organización armada desmiente haber mantenido una reunión con el portavoz de Aralar Patxi Zabaleta en marzo. ETA recuerda las declaraciones de Zabaleta un día después de que GARA hiciera público el 4 de abril un comunicado de ETA en el que se recogía las reflexiones en torno al Aberri Eguna, "poco después de la publicación del documento, dijo que quince días antes había mantenido una reunión con mienbros de ETA. Es mentira".
Zabaleta manifestó entoces que el encuentro había sido "absolutamente personal, informal y sin carácter oficial", añadiendo que sirvió para contrastar posturas de ambas partes.
A juicio de la organización armada, estas declaraciones son un ejemplo de la trayectoria que "da miedo" iniciada por los representantes de los partidos firmantes del documento "Indarrak uztartzen, zubiak eraikitzen / conyuntando fuerzas, tendiendo puentes", Aralar, Abertzaleen Batasuna, Zutik y Batzarre, recordando otros antecendentes: "Primero Euskadiko Ezkerra, luego Elkarri, ahora AB, Aralar...".
El último número de la revista "Zutabe" titulado "Indarrak ahultzen, zubiak apurtzen / minando fuerzas, destruyendo puentes" tiene fecha de 1 de abril y retoma el tema del comunicado remitido ese mismo día "ya que las aclaraciones de aquel documento no son soficientes para entender lo sucedido en la izquierda abertzale".
Afirma que tras el proceso Batasuna, la izquierda abertzale se ha dotado de un "instrumento político eficiente", "capaz de integrar su pluralidad y la amplitud de los sectores populares". A pesar de ello, reconoce que la imagen proyectada en la sociedad "es muy diferente", "de división y pérdida de fuerza". Responsabiliza de ello a las "fuerzas regionalistas" AB, Aralar, Batzarre y Zutik: "quieren abrir una zanja divisoria dentro de la izquierda abertzale, y para los estrategas de Aralar y AB la lucha armada de ETA es la azada de la que se valen".
Tras señalar que "el fortalecimiento de la estrategia de la izquierda abertzale ha provocado una recolocación de los estados y las fuerzas regionalistas, confirma que la opción de los firmantes del manifiesto "Indarrak uztartzen, zubiak eraikitzen / conyuntando fuerzas, tendiendo puentes" constituye "un fenómeno que pretende aparecer a modo de tercera vía".
ETA explica en su revista que la plataforma de esos partidos es "anti-Batasuna", lo cual debilita a izquierda abertzale, "precisamente cuando se avecina un ataque sin precedentes por parte de los estados y cuando el camino de de la construcción popular es más nítido que nunca".
Opina que el "frente anti-Batasuna" ha definido sus señas de identidad. Entre otros rechazo de la lucha armada de ETA, "apropiación" de las características del mensaje de la izquierda abertzale, crítica "flexible y comedida" a las agresiones de los estados, "dar por buena" de la división de Euskal Herria, "indefinición", "discurso público a favor de la unidad de la izquierda abertzale pero una práctica absolutamente contraria" y "falta de voluntad para hacer frente a los estados".
Añade también otras críticas: "El nuevo regionalismo, el derecho de veto sobre los ciudadanos de Euskal Herria de otros herrialdes, la división en la práctica del derecho de autodeterminación en tres espacios, la afirmación de que existen tres ritmos...Todo ello es apuntalar la partición que padece Euskal Herria".
A propósito de la posible ilegalización de Batasuna, añade que las cuatro fuerzas políticas constituyen "la pata que le faltaba a la política de aislamiento iniciada por el pacto de Ajuria-Enea: como consecuencia del fraude del 13 de mayo, supone una alternativa electoral para los desilusionados que votaron a PNV-EA".
En opinión de ETA, las consecuencias de todos esto serán "dolosas para Euskal Herria": "el objetivo de EA y PNV es debilitar-hacer desaparecer a la izquierda abertzale y firmar un nuevo pacto dentro del Estado. Y Aralar, AB, Zutik y Batzarre buscan fortalecer ese pacto, alejando la resolución del conflicto".
Les acusa de inventar el concepto "soberanía no-armada", pretendiendo decir con ello que "quienes no están de acuerdo con sus tesis están a favor de la soberanía armada". Critica que "haciendo una comprensión y práctica restrictiva y elitista de la desobediencia civil, tienen tendencia a invalidar ámbitos de lucha".
A pesar de todo, remarca que en las estructuras de la izquierda abertzale cuentan con "todo el espacio" para "defender lo que dicen de palabra", siempre teniendo por eje principal la construcción de Euskal Herria, la resolución democrática y la "respuesta firme a los estados".
ETA también hace mención de los retos futuros: "Constituir Euskal Herria en sujeto y construir un marco democrático nacional a través del desarrollo de los derechos civiles y políticos".
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